Melina y Manuel, alumnos del curso de ingreso a Veterinaria.


El traspaso desde la secundaria a la universidad suele ser un momento de inflexión y conlleva muchos cambios en las formas de aprender y relacionarse con los pares. En este sentido, Aída Manitta, secretaria de Pedagogía Universitaria de la UCC (SPU) lo define como una etapa en que los ingresantes aprenden a ser universitarios. Tienen que adaptarse a los códigos de la educación superior, a organizarse y a asimilar rutinas. Para Manitta, “uno de los motivos más poderosos del abandono y del fracaso es la incapacidad para detectar, descifrar e incorporar dichos códigos”. Para superar este tránsito los alumnos deberán desplegar un buen uso del tiempo y poseer una actitud positiva frente al conocimiento.

Respecto a estos temas, investiga Sandra Gómez, quien dirige en la UCC un proyecto destinado a conocer más sobre las experiencias y cambios vivenciadas por los estudiantes en la primera etapa de la vida universitaria. La investigación aún transita su primera etapa y se nutre de encuestas y entrevistas entre la población de estudiantes entre 19 y 24 años de las carreras de Veterinaria, Arquitectura, Ciencias Químicas y Psicopedagogía.
De los resultados que han podido obtener hasta el momento, se pueden inferir algunos puntos como los cambios en la cotidianeidad y las relaciones, un aumento de las responsabilidades y una forma diferente de apropiarse del conocimiento.
Los cambios en la cotidianeidad.Se dan en general y hacen crecer a los jóvenes y hacerse cargo de muchas cosas, pero son más incidentes para los grupos que han tenido que dejar la comodidad de la casa paterna y mudarse para poder cursar. En esos casos, las modificaciones en los hábitos cotidianos, se potencian, dado que muchos deben asumir aspectos de la vida doméstica que antes no tenían a cargo: ocuparse de hacer compras y comidas, lavado de ropa, pago de impuestos, etcétera. Además, el desplazamiento a otra ciudad muchas veces trae aparejado el desarraigo del hogar y de su entorno afectivo más cercano.
Aumento de responsabilidades. La Universidad implica una mayor carga horaria y cantidad de tiempo de estudio. A ello, se suma un cambio en algunos códigos y formas de relacionarse con los profesores. En este sentido, uno de los alumnos entrevistados, que cursa la carrera de veterinaria, manifestó “Los profesores manejan códigos muy diferentes a los habituales del cole”.
Se amplía el capital social. En esta etapa, normalmente se adquieren nuevas relaciones de amistad que se dan probablemente en términos muy diferentes a los que se manejaban en el colegio secundario. Los alumnos deberán generar no sólo nuevas maneras de pensar sino también nuevas relaciones sociales y culturales con sus profesores y compañeros, es decir nuevas redes de soporte social.

En general, desde las experiencias escolares, se identifican diferencias entre las formas de apropiación de los objetos de conocimiento que se han incorporado en la escuela secundaria en comparación con las exigencias universitarias que le requerirán la construcción de nuevas disposiciones para alcanzar resultados positivos en su plan de carrera.
En este sentido, la responsable de SPU aporta que la transición es un proceso multifactorial que exige del estudiante muchos cambios y esto lleva como mínimo dos años. “Otras variables que se suman a este período de transición son la desmotivación; confusión respecto a la elección de la carrera; desinformaciones sobre la vida universitaria o sobre los planes y contenidos de la carrera; pobre formación académica previa; sentimientos de inadecuación e inseguridad; ajustarse a nuevas exigencias institucionales y la demanda de un esfuerzo personal extra en relación al experimentado en el secundario, entre otros.

La investigación indaga sobre la manera particular en que los alumnos sobrellevan los desafíos e incertidumbres que genera el proceso de cambio y las acciones que ellos mismos reconocen haber desplegado ante las nuevas exigencias de la vida universitaria. Para la directora de este proyecto “las conclusiones podrían orientar propuestas de acción favorables en las prácticas de enseñanza, en los procesos de aprendizaje y en la integración social, instancias que podrían redundar positivamente en los índices de retención tanto como en la calidad de vida de los estudiantes más jóvenes de la UCC”.
En síntesis el estudiante entra a la universidad con una serie de características y background personal, intenciones, expectativas. La decisión de permanecer o salir de los estudios universitarios está en función del nivel de integración académica y social que alcanza en la institución.

En la UCC

En nuestra Universidad, existen algunas acciones para favorecer la integración y la permanencia como la incorporación de una asignatura de Introducción a la Vida Universitaria (IVU) en el curso de ingreso y el Servicio de Orientación y Aprendizaje(SOA) transversal a toda la carrera, conformado por un equipo de psicopedagogos, psicólogos y asistentes sociales. También un programa que ayuda a incluir los alumnos que se encuentran en situación de discapacidad (PROINDU) que es un servicio, también conformado por especialistas en la materia y un dispositivo pedagógico denominado PAC, incluido y reglamentado por el RIEP para favorecer la permanencia con calidad de los alumnos en la Universidad.

Manuel y Melina realizaron el ingreso a la carrera de Veterinaria. Les preguntamos cuáles son las diferencias que esperan encontrar con respecto a la secundaria.
Manuel: “Me parece que lo que va a cambiar fundamentalmente es la forma de estudiar y cómo darán las clases los docentes. En la secundaria me parece que hay menos alumnos y los profesores se pueden centrar más en cada una de ellos. En la universidad me parece que no va a ser así.
Melina: “Pienso que lo que va a cambiar es la forma de estudiar. Los contenidos van a ser más y por lo tanto las horas de estudio también.”