Estudiar y trabajar

Las ventajas del primer empleo antes de terminar la facu

Estudiar en una Universidad privada, donde los alumnos deben pagar una cuota mensual, implica tener en claro que lo más conveniente es que los estudios se lleven al día y sin demoras. Por ello, es importante saber cuánto tiempo se debe dedicar al estudio y de cuántas horas se disponen para trabajar sin retrasarse en las materias. A ese cálculo hay que agregarle el tiempo que le dedicamos a los amigos, pareja, familia y a los deportes o hobbies. La ecuación da como resultado que hay que aprovechar el tiempo al máximo.

Carga horaria y tiempo de estudio necesario

Las horas de cursado semanales que debe afrontar un alumno de la UCC rondan entre las 16 y las 30, dependiendo por supuesto de la carrera que realiza. Fuera de ese horario se estima que en promedio se debe dedicar entre una y cuatro horas diarias al estudio.
Los datos, recabados entre las facultades con mayor y menor carga horaria, permiten inferir que el trabajo ideal para que un estudiante pueda llevar su carrera al día, debería rondar entre las cuatro y las seis horas diarias.
Muchas empresas están bien predispuestas a tomar gente joven que puedan formar, y existe cierta flexibilidad en cuanto a los empleados que estudian. Además, la ley de contrato de trabajo contempla una licencia de dos días corridos (con un máximo de 10 días por año calendario) a los trabajadores que rindan examen en la enseñanza media o universitaria.

Trabajar en algo vinculado a la futura profesión

Si el trabajo está relacionado a la carrera es una inversión a largo plazo que suma experiencia a los estudios. Asimismo, cualquier desempeño laboral sigue siendo una experiencia interesante ya que además del aporte económico, implica un ejercicio en la relación con jefes y pares y al cumplimento de objetivos y responsabilidades fuera del ámbito escolar o universitario.

“Comenzar a trabajar ayuda a organizar mejor los tiempos y optimizar el momento dedicado al estudio” –dice Teresa Olivi, decana de la facultad de Ciencias Económicas y de Administración (FACEA). En relación a este tema, la decana de Educación, Olga Bonetti, agrega que “el trabajo durante el cursado permite anclar los contenidos y los aportes de la propuesta académica”.
Judith Disderi, secretaria de Grado y Proyección Social de la Facultad de Ingeniería, apunta que “varios alumnos tratan temas o la resolución de problemas de su trabajo como prácticas dentro de cada materia. A eso le llamamos problemas abiertos de ingeniería –aclara– porque tienen que aplicar la base de lo visto en las ciencias y tecnologías básicas; o bien problemas de proyecto y diseño ya que suponen modelar una realidad y dar respuesta a la misma desde el diseño o la implementación de la propuesta”.

Para los alumnos como Martina Blasi, estudiante de Administración de Empresas y pasante en Tarjeta Grupar, “una vez superado el desafío de reacomodar las prioridades y las tareas del día se torna totalmente natural combinar trabajo y estudio”. En su caso, Martina mantuvo las calificaciones y no perdió ninguna materia ni final. Se desempeña como asistente del área financiera y control de gestión y sus tareas incluyen confeccionar los informes con indicadores, gráficos y textos que explican el desempeño mensual de la empresa y sus diferentes áreas. Para Martina, una de las ventajas es que se pueden plantear y resolver en el aula inquietudes y dudas que surgen en lo laboral. Además, agrega que al momento de aplicar a un empleo, “el hecho de haber trabajado te hace más competitivo frente a otros postulantes que aún no lo hicieron”. Como desventaja, indica que “quizás te ves obligado a abandonar actividades o planes que antes tenías en la diaria y que ahora no los podes continuar. También se dificulta estudiar en grupo, porque probablemente tus horarios sean diferentes del resto” –agrega.
Guillermo Mishima es alumno de Ingeniería Mecánica y pasante en Iveco de enero de este año. Trabaja cuatro horas pero hay días que le piden que se quede hasta más tarde. “Esos días vuelvo cansado manifiesta. Para él es fundamental que la facultad acompañe el proceso de la pasantía, ya que los alumnos que las realizan a veces necesitan un poco más de flexibilidad. También considera muy importante “tener el apoyo de una experiencia previa y referencias para buscar trabajo una vez que uno se recibe”

Pasantías y prácticas profesionales

Son varias las Facultades que en la UCC ofrecen a los estudiantes la posibilidad de realizar pasantías rentadas y prácticas profesionales. Muchos alumnos ven este primer trabajo como la forma de entrar al mundo laboral con algún tipo de experiencia y antecedentes.

En el caso de Facea se firman alrededor de 120 pasantías por año que implican cuatro horas diarias de trabajo, de lunes a viernes. En la mayoría de los casos los pasantes mantienen el buen desempeño académico. “Una ventaja adicional –opina Olivi– es que en muchos casos (35 por ciento del total) las Pasantías se transforman en puestos efectivos al momento de graduarse. Es decir que no solo se logra que el alumno tenga la primera experiencia laboral sino que le permite comenzar su carrera profesional”.

“En las carreras con mucha práctica, es fundamental –señala Diego Andreoni, secretario técnico de la Facultad de Ciencias Químicas. En el caso de esta unidad académica, las carreras de Farmacia y Bioquímica tienen la práctica profesional obligatoria y ofrecen algunas pasantías mientras que Tecnología de los alimentos es una de las propuestas académicas en la que existen más convenios con empresas que ofrecen pasantías rentadas. “En particular, en esta carrera es mas factible que los alumnos encuentren trabajo durante el cursado o que ya comiencen a estudiar trabajando – comenta Andreoni– y alrededor de un 30 por ciento de los alumnos del último año pueden acceder a pasantías”.
De los consultados, los estudiantes de Educación también realizan prácticas pre profesionales en distintas instituciones y la mayoría de las carreras de articulación tienen un cursado más flexible, ya que prácticamente la totalidad de los alumnos se encuentra insertos en el mercado laboral.
En Ingeniería los alumnos pueden hacer pasantías desde primer año y todos los planes de estudio tienen una materia especial que se llama Práctica Profesional Supervisada. El hecho de que todos los alumnos realicen prácticas antes de recibirse –apunta Judith Disderi– implica que el 95 por ciento de estos estudiantes egresan con trabajo, ya que las empresas e instituciones suelen ofrecerle luego un empleo formal. También se está promoviendo el emprededorismo entre los alumnos para fomentar ser ellos mismos su propio jefe”.

Ordenarse es el secreto

Estudiar y trabajar no solo es posible sino que es recomendable, aunque muchos alumnos esperan hasta los últimos años de la carrera para hacerlo. La determinación depende de cada estudiante y su situación particular, pero sin duda ordenarse con los horarios es fundamental.