Cuando los libros y exámenes son la misión no todo suma. Es fundamental saber qué hacer y qué no para colaborar con el objetivo de lograr un buen resultado final y hacer que el tiempo y el esfuerzo rindan más.

Te resumimos algunos puntos a tener en cuenta a la hora de estudiar con Internet, para que esta sea una aliada:

Información abundante, profusa ¿y confiable? Se sabe que en la red de redes se encuentra información de (casi) todo. Hay que tener siempre presente que sólo un pequeño porcentaje de todo eso es válido para agregarlo o tomarlo como sustento teórico del trabajo que estemos realizando o de la materia que preparamos.
Claves:
      Que la web sea confiable (perteneciente a un autor o institución reconocida e identificable).
      Citar fehacientemente las fuentes de información (autores, libros, sitios web de donde se extrajo la información, etc.)
      Si tomamos encuestas, índices u otros datos puntuales, que sean comprobables y representativos respecto a la información a la que aluden (sino es mejor no agregarlos, restarán seriedad y valor a nuestro trabajo.
      Si el trabajo, proyecto o presentación que realizamos se envía en soporte digital es recomendable colocar los enlaces en cuestión.

Buscadores web sobran, la clave está en usarlos bien. El punto es claro y se relaciona con lo anterior: información encontraremos, el tema es orientar bien la búsqueda y seleccionar apropiadamente entre los resultados.
Claves:
      No distraernos en la tarea ni dejarnos guiar por gustos e intereses propios que no se relacionen con el tema que abordamos (si no manejamos esto, las horas pueden irse volando y el lamento vendrá después).
      Hay que saber buscar y no sólo buscar. Es óptimo entender mínimamente el lenguaje de exploraciones online y considerar que, por ejemplo, se puede colocar en las palabras clave -frases o motores de búsqueda- teclas específicas que mejoran la exploración (signos matemáticos + y -, comillas dobles, etc.). También, es posible buscar por título; por dominio (por ejemplo .ar); por enlaces específicos; por tamaño, fecha, color, derechos de uso, etc. (en caso de las imágenes); por citar solo algunas alternativas.
      Filtrar las búsquedas y saber realizarlas nos ahorrará mucho tiempo en cada pesquisa web que abordemos. Quizás parezca difícil alcanzar este aprendizaje, pero con dedicar sólo un rato de nuestros tiempos libres a leer un poco sobre el tema y a aplicar lo aprendido en las siguientes exploraciones que hagamos se logran avances y mejoras espectaculares de las que estaremos muy agradecidos.

Música ¿sí o no? Las melodías no nacieron con Internet, está claro, pero la amplitud y variedad de producción y reproducción no es la misma desde que esta última se masificó. Y, a la hora de estudiar, escuchar música directamente desde Internet es algo habitual para muchos. Algunos consejos generales:
      Quizás te guste el rock, el pop, la bachata, el reggae u otro ritmo. Lo aconsejable es que si elegimos estudiar con música sea tranquila, armoniosa y potencie la concentración (en lo posible solo instrumental y no vocalizada con letras que distraigan la atención). Pero ya se sabe, la receta no puede ser igual para todos, por eso es bueno estar a atentos a nuestras propias necesidades.
      Seleccionar previamente la lista de reproducción para no perder tiempo y distraerse en pleno trabajo.
      Armar o elegir una reproducción que dure una hora, dos (u otro lapso de tiempo determinado) para luego tomar un merecido descanso.
Algunos eligen a la radio como compañía, otros el silencio absoluto o la música seleccionada. En este punto no hay fórmulas mágicas y para todos, cada uno sabe qué potencia su concentración o, al menos, qué lo distrae y qué no.

El teléfono móvil a nuestro servicio. Hoy Internet está en dispositivos tan pequeños como un celular, un reloj u otros objetos de fácil transportación. Por lo que una herramienta tan valiosa como Internet cabe en un aparato práctico, liviano y multiuso como el celular. Un diccionario actualizado, el traductor en tiempo real de Google para celulares, son solo unos pocos de los buenos ejemplos que existen. Calculadora, alarma y recordatorio son otras de las herramientas que incorporan los móviles y que se pueden usar sin estar conectados a Internet. Aquí también es clave que sus aplicaciones (Whatsapp u otras) no nos generen distracción; de ser necesario será mejor desconectar la conexión para evitar esta situación.

Reflexión y procesamiento de la información. Si necesitamos buscar datos para confeccionar un trabajo, no debemos limitarnos a copiar y pegar. Es importante procesar la información, relacionarla con otra, hacer conversar a los autores, etc. Sumarle reflexión y comentarios propios cuando corresponda es una gran idea que le agregará valor a las citas y demostrará que hubo selección, análisis y comprensión de las mismas.

Archivos compartidos. Redactar, corregir y analizar un texto en tiempo real entre dos o más personas es posible aunque existan miles de kilómetros de distancia; el Google Drive (reemplazo del Google Docs a partir de 2012) es un ejemplo. Puntualmente, este servicio de alojamiento de archivos permite de manera gratuita a cada usuario disponer de 15 gigabytes, y más si desea pagar por ello. No sólo puede usarse mediante una computadora sino que dispone de aplicaciones para iOS y Android que posibilitan editar documentos y hojas de cálculo. Así, es sencillo unificar el almacenamiento (archivos de texto e imágenes, correo Gmail, etc.).
El mencionado es sólo un ejemplo, existen otras opciones en el mercado para editar y/o almacenar archivos (Dropbox, por ejemplo).
Esto facilita no sólo el trabajo en conjunto con compañeros de estudio y colegas sino el intercambio de material con profesores, guías de tesis, correctores, etc. Hoy más que nunca es una realidad trabajar juntos pero separados.

Videoconferencias, mensajes y llamadas gratuitas. Estas ventajas se suman a lo antes detallado. Para muchos quizás no es algo novedoso, pero sí con mejoras permanentes y avances tecnológicos que optimizan lo ya existente y añaden servicios y aplicaciones muy valiosas. Skype, Polycom, Facetime, Viber, Facebook, Whatsapp y Twitter son solo algunas de las tantas alternativas.
A esto podemos agregarle la posibilidad de acceder a material educativo en video a través de sitios webs como Youtube, Vimeo, Dailymotion, Tu.Tv, Megavideo, entre otros.
Todo esto es magnífico y aporta a la hora de estudiar, pero no debemos olvidar que nada reemplaza el contacto personal y el cara a cara que muchas veces es imprescindible.