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Sociedades sustentables

El caso de Recicladora Mansilla en Villa Allende

Santiago Mansilla tiene 23 años y fundó con su hermano de 26, una empresa recicladora en la ciudad de Villa Allende. A través de este emprendimiento, tienen trabajo formal 13 personas que antes vivían del basural. Vino a exponer su caso en la jornada Regeneración Sostenible 2014, organizada por Proética del ICDA, como parte del el ciclo AmbientaRSE.

—¿Cómo nació el proyecto?
—Empezamos con una compra-venta de materiales reciclables. Comprábamos a los recolectores urbanos (carreros, chatarreros) y a las empresas que vendían sus residuos como el cartón, nylon y vidrio. Así empezamos a trabajar con algunos basurales de las sierras chicas y del departamento Punilla y nos encontramos con una realidad desastrosa: muchos basurales a cielo abierto donde hay niños y mucha gente que vive de lo que saca de allí. Estudiamos el negocio y vimos que es una industria.
Las mismas personas que trabajaban antes en el basural, hoy son empleados en blanco con todos los elementos de seguridad (guantes, barbijo). Pusimos en marcha una cinta transportadora y allí se separan todos los residuos útiles provenientes de la recolección de basura. Somos una recuperadora que es el primer eslabón del reciclado. Los distintos materiales que obtenemos los enviamos a las distintas recicladoras de vidrio, cartón, papel, etc.

—¿Cómo te decidiste a emprender esta empresa?
—Dejé un trabajo muy estructurado y salí a buscar algo distinto y propio. Además, me encantaba la idea de poder generar empleo.
Armamos este proyecto para poder demostrar que de esta manera se puede generar una industria y puestos de trabajo.

—¿Es rentable este tipo de emprendimientos?
—La empresa se sustenta con lo que genera. Los 13 sueldos de la recuperadora y todos los impuestos se sacan de los residuos de los ciudadanos de Villa Allende.

—¿Solo trabajan con los residuos de Villa Allende?
—Trabajamos también con la Crece con la parte de recolección diferenciada y la Municipalidad de Unquillo que es un referente en reciclado. Ellos son clientes nuestros y nosotros somos el nexo entre ellos y los recicladores.

—¿Cuál es la inversión que realizaron y qué se necesita para armar una empresa como esta?
—La inversión fue de aproximadamente 1,5 millones de pesos pero es muy básica la planta. Se puede mejorar muchísimo más.

—Para vos ¿la gente es conciente de la basura que genera?
—Creo que el problema es que la basura no se ve. Vos la depositás en el canasto pero después ya no está y es como que nadie sabe ni le importa dónde va a parar.
Los argentinos generamos aproximadamente 1 Kg. de basura diaria por persona. De eso el 50 por ciento es orgánico y se supone que solo el 10 por ciento de nuestra basura es lo que se debería enterrar. El resto es todo posible de reciclar: latas, cartón, papel, plásticos; vidrio, etc.
Nosotros también trabajamos con una organización que se llama Villa Allende Sustentable con la idea de mostrarles a las personas qué pasa con la basura que cada uno saca, para tratar de concientizar. El trabajo se hace en distintos colegios y organizaciones.