Desde el comienzo de la carrera me interesé por el área de la Neuropsicología, dirigida especialmente al trabajo con Adultos Mayores. Hoy integro un equipo de trabajo que combina ambas, en el Instituto Privado Kremer. Este centro se especializa en la atención de pacientes que sufren algún tipo de demencia, siendo el Alzheimer una de las principales patologías.
Nuestra función como equipo de Psicología es realizar las evaluaciones cognitivas (de Memoria, Atención, Lenguaje, entre otras), que son valoradas en conjunto con otros estudios como parte del proceso diagnóstico. Si este indica Alzheimer o deterioro cognitivo leve, efectuamos rehabilitaciones con los pacientes y psico-educaciones con sus familiares, buscando con estos abordajes, que la progresión de la enfermedad sea lo más lenta posible, y que el paciente y su familia tengan mejor calidad de vida. En este momento, estoy haciendo una experiencia de rotación en la ciudad de Toronto, Canadá, en Baycrest, un Centro para Adultos Mayores, en el que se desarrollan tareas asistenciales, de investigación y de educación, enfocadas a la neurociencia cognitiva del envejecimiento saludable.

Qué me trajo hasta aquí
En conjunto con el Rotman Research Institute (el Instituto de Investigación de Baycrest, afiliado a la Universidad de Toronto), el Instituto Kremer de Córdoba, el equipo de Pablo Bagnati de Mar del Plata y el Instituto FLENI de Buenos Aires, vamos a desarrollar una investigación sobre Alzheimer y Espiritualidad, basándonos en datos obtenidos en estudios previos que demuestran que niveles elevados de espiritualidad y práctica religiosa privada se asocian a una progresión más lenta del deterioro cognitivo asociado a la Enfermedad de Alzheimer. Ante el panorama del creciente envejecimiento poblacional y por ende la creciente incidencia del Alzheimer (entre otras enfermedades “edad- dependientes”) el descubrir factores protectores se torna un tema de gran importancia. Si bien se han realizado múltiples trabajos sobre los efectos positivos en el mantenimiento del funcionamiento cognitivo de la educación, la actividad física, la vida social, una dieta saludable, entre otros, es poco lo que se ha investigado sobre la religiosidad y la espiritualidad como factores protectores, y ningún desarrollo en esta línea se ha hecho en población argentina.
Aprovechando mi estadía en Baycrest, no sólo participo de esta investigación, sino que también estoy aprendiendo sobre la tarea asistencial al participar del Brain Health Centre, departamento en el que se provee diagnóstico, tratamiento, y acompañamiento para personas con problemas de memoria, ofreciéndose a la vez educación y apoyo a los familiares. Entre los aprendizajes adicionales cosechados en esta experiencia puedo mencionar la posibilidad de ver naturalizados en la práctica diaria tanto la interdisciplina como la colaboración internacional. En el primer caso, médicos clínicos, neurólogos, psiquiatras, psicólogos, dentistas, nutricionistas, trabajadores sociales, musicoterapeutas, terapeutas ocupacionales, enfermeros, etc, tienen permanentemente ateneos y capacitaciones conjuntas, transformándose así el aprendizaje y la consulta mutua en moneda común. Por otra parte, centros de todo el mundo se conectan en teleconferencia semanalmente para efectuar “world-wide rounds”, compartiendo conocimientos y consultas referidas al envejecimiento normal y patológico, y la interrelación ciencia-práctica clínica (los distintos profesionales dedicados a la clínica desarrollan constantemente investigaciones científicas en base a los datos arrojados por la clínica).
Mi objetivo personal, a partir de esta experiencia, será el de aprender aspectos de este enfoque que nos permitan mejorar la respuesta que damos como equipo de salud, en lo personal y en lo profesional, a aquellos que directa (pacientes) o indirectamente (familiares, amigos) sufren las consecuencias de la Enfermedad de Alzheimer. Por otro lado, ser parte a través de la Investigación de este esfuerzo conjunto que se realiza en todo el mundo para que no sólo “vivamos más”, sino que también vivamos nuestro vejez de la mejor manera posible.
Para finalizar, me gustaría compartir una frase de Leonardo da Vinci: “El cerebro es el sitio del Alma, cuya proveedora es la memoria y cuya consejera es la sensibilidad”.

*Egresada de la carrera de Psicología de la UCC.