Mapa que muestra la localización de la ciudad de Córdoba y el Río Suquía con cada uno de los puntos de muestreo a lo largo de su recorrido. También se muestra la localización aproximada de las muestras de suero recolectadas como puntos negros.


Hepatitis E en Córdoba

Una tesis que dio que hablar

Hacer una publicación científica es uno de los pasos a seguir en una tesis doctoral y es lo que hizo Maribel Martínez Wassaf, egresada de Bioquímica y Farmacia de la UCC y docente en las cátedras de Virología y de Química Analítica de la Facultad de Ciencias Químicas.
Desde hace cuatro años que realiza este trabajo sobre el virus de Hepatitis E (VHE), para culminar su doctorado en la Universidad Católica de Córdoba. El tema tuvo amplia repercusión en los medios y despertó la alarma sobre este virus que está circulando en Córdoba.
Maribel trabajó junto a investigadores de la UCC, en colaboración con LACE Laboratorios y bajo la dirección de Viviana Ré, docente de la UCC, investigadora de Conicet y del Instituto de Virología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC.

—¿Por qué elegiste este tema?
—A mi siempre me gustó la virología y éste era un tema interesante para hacer una tesis doctoral porque tiene mucha importancia en salud pública y no había información disponible sobre la circulación de este virus en la región central de Argentina
La investigación surge en la UCC pero recibí apoyo de LACE Laboratorios, donde trabajo, y del Instituto de Virología Vanella. Gracias a la colaboración y concentración de esfuerzos de las tres instituciones, se pudo hacer una investigación de esta envergadura.

—¿Por qué crees que tuvo tantas repercusiones en los medios?
—La revista donde publicamos es importante y está catalogada dentro de las 10 primeras entre las de virología del mundo, pero fundamentalmente, porque se demostró la circulación de un virus causante de una enfermedad que tiene un gran impacto en salud pública y al que toda la población está expuesta.

—¿Qué se conoce del virus y cómo se contagia?
—Es un virus relativamente nuevo descubierto en la década del 80. Existen cuatro genotipos de distribución mundial y el que encontramos en Córdoba es el tres, en coincidencia a lo descripto en Buenos Aires y en países como Brasil, Uruguay y Bolivia.
Se transmite por agua y alimentos contaminados con el virus. También se puede contraer a través de consumo de carne cruda o mal cocida, ya que se puede transmitir por mamíferos al hombre, sobretodo a partir de carne de cerdos.

—¿Cuáles son los síntomas?
—Muchos casos son asintomáticos y cuando posee síntomas son iguales al resto de las hepatitis: fiebre, falta de apetito, náuseas, vómitos, piel color amarillento, orina oscura y materia fecal blanquecina. Como este virus no estaba descripto anteriormente, no está incorporado en los algoritmos diagnósticos y por lo tanto podría ser uno de los agentes causantes de las hepatitis que quedan sin diagnosticar.

—¿Cómo se realizó la investigación?
—Como el virus se transmite por agua, lo buscamos en el río Suquía y lo encontramos. Realizamos el monitoreo ambiental desde que nace el río, en el Embalse San Roque, y en todo su recorrido hasta más allá de la planta de Bajo Grande. Luego buscamos anticuerpos en la población, y determinamos una prevalencia (presencia de anticuerpos en el suero de la población general sin antecedentes de hepatitis) del 4,4 por ciento, mucho mayor a la que habían dado estudios anteriores realizados en Buenos Aires.
Para explicarlo un poco mejor, un estudio epidemiológico busca anticuerpos en la población para ver si un determinado agente patógeno (en este caso el VHE) es capaz de infectar a las personas. La presencia de anticuerpos indica que el virus entró e hizo su ciclo y el sistema inmunológico respondió ante la presencia del agente extraño.
Como el virus se elimina por materia fecal, lo buscamos también en las cloacas, en el caño principal de ingreso a la planta de Bajo Grande, que recibe los líquidos residuales del 60 por ciento de la población de la ciudad de Córdoba, y también lo encontramos. Entonces todos esos elementos nos dicen que el virus está circulando en la ciudad, que infecta a las personas y que es eliminado otra vez al medio. Este hallazgo indica que las personas que nunca han estado en contacto con el virus (no tienen anticuerpos protectivos) tienen riesgo de infectarse.

—¿Quiénes están más expuestos?
—El peligro mayor es para las personas inmunocomprometidas como pacientes con HIV positivo, transplantados, dializados, con tratamientos prolongados con corticoides ya que su sistema inmune no está en óptimas condiciones para luchar contra la infección de este y otros microorganismos. El genotipo uno, que no ha sido descripto en Córdoba pero sí en Uruguay, también es peligroso para embarazadas.

—¿Por qué es peligroso el VHE?
Hasta hace pocos años se decía que el VHE no pasaba a estadios de cronicidad, simplemente hacía su ciclo y la persona se recuperaba. Ahora se ha descubierto que en pacientes inmunocomprometidos, termina causando hepatitis crónica, que a su vez puede llevar a la cirrosis o causar cáncer de hígado.

—¿Qué implica este hallazgo a nivel de salud pública?
—Significa que el virus está circulando y eso implica que se debería incluir al VHE en los algoritmos diagnósticos de las hepatitis agudas.
También este hallazgo es importante para impulsar acciones para prevenir, por ejemplo: saneamiento, monitoreo de aguas residuales, del agua para consumo y también del agua para uso recreacional. En este momento las reglamentaciones incluyen como control microbiológico sólo los controles de de bacterias.