La fallas en determinadas piezas que componen un producto, pueden generar perjuicios económicos, materiales, de pérdida de producción e incluso, de vidas. Al estudio de esta problemática, se aboca un equipo de investigación de la Facultad de Ingeniería cuyo campo de trabajo es la Ciencia de los Materiales. El método de análisis que utilizan sirve para saber por qué se rompió una licuadora, pero también por qué falló un transbordador o una central nuclear. El objetivo principal es identificar y prevenir las fallas de los componentes.
El grupo de investigación cuenta con la activa participación de estudiantes avanzados de las ingenierías Mecánica, Industrial y de sistemas, quienes además realizan sus trabajos finales de carrera. Está dirigido por los docentes Jorge Halabí (JH) y Claudio Acosta (CA) con quienes mantuvimos una entrevista.

—¿Qué es el análisis de fallas?
CA—Es un método que permite investigar la causa raíz que genera la falla de un componente. Vos tenés una pieza rota y tenés que determinar cuál es el la causa que generó el problema. Esto se hace para modificar esa situación y que la falla no se vuelva a producir. Es como un viaje al pasado de una pieza. Se estudia desde la materia prima hasta la puesta en servicio porque en algún momento de su vida útil la pieza falla.
La importancia del análisis de fallas deviene porque cuando hay una falla se generan perjuicios que pueden se económicos, materiales, de pérdida de producción e incluso de vidas.
JH— La analogía se puede interpretar como una autopsia del producto. Lo más importante es que si uno encuentra la causa raíz puede prevenir la falla e introducir las mejoras.

—¿Podría ser parecido a la trazabilidad?
JH—En ingeniería el concepto de trazabilidad se refiere a poder reproducir una historia del un producto desde su origen hasta que finaliza su vida útil. Si todas las piezas tuvieran trazabilidad sería muy sencillo. El problema es justamente cuando ocurre algo y no se tienen esa historia.
Podríamos poner como ejemplo el accidente de la central de Pilar. En ese caso detectar el origen de la falla es fundamental. El problema puede ser local como una soldadura pero a lo mejor es un problema de diseño.

—¿Con qué tipo de materiales trabajan?
—Se trabaja con todo tipo de materiales de ingeniería. Nosotros nos especializamos en lo que es la parte metálica, pero ahora estamos trabajando con una compañía que fabrica accesorios para el petróleo y con otra empresa agroindustrial.

—¿Cuáles son los objetivos de este proyecto?
JH— La columna vertebral de la investigación es el análisis de fallas que se ha ido aplicando con distintos objetivos, uno de ellos es apoyar a la pequeña empresa, incluso a microemprendedores en el desarrollo de componentes o productos a nivel regional. El análisis de fallas ayuda a que en su proyecto, se prevea éxito para un determinado producto.
CA—El grupo de investigación viene funcionando desde 2009 con distintos proyectos con temáticas afines que se renuevan cada dos años. El primer tema fue el de la Fragilidad por Hidrógeno, fenómeno que afecta a ciertas aleaciones metálicas y que es generador de fallas en componentes. Luego, se desarrolló el tema de El Método científico aplicado al análisis de Fallas, para formar capital humano que maneje la técnica y pueda investigar. El tercer ciclo tiene que ver con el desarrollo de componentes. El grupo se abre a la sociedad para tomar contacto con la realidad industrial. Se pueden sugerir modificaciones respecto a los materiales, a su tratamiento e incluso a su diseño.

Capital humano
Dos alumnos que pertenecen al proyecto, Juan Marani y Lucio Masrea de Ingeniería Mecánica, nos contaron que en el equipo están trabajando siete estudiantes, la mayoría de Ingeniería Mecánica pero también hay de Industrial y de Sistemas que hacen el trabajo de final de carrera.
En octubre de 2012 se presentaron en el “4to Encuentro de Jóvenes Investigadores en Ciencias de los Materiales”, organizado por la Sociedad Argentina de Materiales (SAM) en Mar del Plata. En agosto de 2013, otro trabajo en se presentó en el “13er Congreso Internacional en Ciencia y Tecnología de Metalurgia y Materiales” realizado en Puerto Iguazú, obteniendo muy buenas críticas sobre lo expuesto en dicha oportunidad. La presencia de los alumnos como participantes y expositores en estos eventos, amplió los contactos con personas y entidades afines a los temas de investigación, lo que abre mayores horizontes de crecimiento en la actividad.