Por Ignacio Pinta

Algunos departamentos de RRHH de empresas líderes están cambiando su forma de gestionar los talentos. Esto se debe, en buena medida, a que el tema de la agenda ha dado un giro hacia la ecología: no solo por la intención de introducir políticas amigables con el planeta o porque esté dentro de los planes de responsabilidad social empresaria, sino que esas empresas han descubierto nuevos mercados en los que satisfacer a los consumidores con productos sustentables genera una ventaja competitiva.
El concepto verde no solo implica tirar residuos en bolsas separadas o apagar las luces cuando se deja la habitación o la oficina. Es la suma de conocimientos o habilidades para el desarrollo de una actividad que permita hacer uso del producto o servicio sin resignar la calidad y que, a su vez, permita reducir su impacto negativo en el medio ambiente.
Tarde o temprano y de manera voluntaria o forzada, pertenezcan o no al sector de las denominadas empresas verdes, todas deberán incluir un plan ecológico en el desarrollo de su actividad. Por eso, quien tenga un marcado perfil por la ecología e ideas para el desarrollo de la sustentabilidad se posiciona como un gran candidato para estas firmas.

El Desafío
Atrás quedaron Internet, redes sociales y el manejo de las telecomunicaciones como algo novedoso, es algo que la próxima generación de profesionales tiene incorporado desde antes de su ingreso a la universidad, por lo que lo nuevo es el “talento verde”.
Como futuro profesional, cada uno tendrá que enfocarse en la sustentabilidad para perfeccionarla continuamente y esta puede presentarse en escenarios distintos:
El primero, ya nombrado anteriormente, está formado por empresas en las cuales ya existe una mirada orientada hacia la ecología. Este espacio le posibilita a cada profesional desarrollarse de manera más cómoda ya que los organismos de dichas empresas trabajan bajo ese enfoque y su rol será aportar innovación a los procesos existentes para generar ese plus que permita avanzar en ese camino.
El otro escenario son las empresas que no se vinculan al sector verde y en las que ese tema todavía parece no haberle llegado a los ejecutivos. La tarea de un profesional es instaurar el tema (¡vaya que es un desafío!). Introducir cambios en una organización suele generar rechazos en algunos sectores; expertos aconsejan no tratar de imponer el tema por la fuerza porque puede provocar una aceptación al principio (por una cuestión lógica de responsabilidad) pero, al fin y al cabo, cuando esto se torne poco confiable y/o costoso será lo primero que se elimine de la agenda ejecutiva. Las estrategias difieren mucho, pero si un profesional logra encontrar el punto de inflexión en el cual pueda demostrar que invertir en la sustentabilidad trae beneficios no solo para la sociedad sino también para la empresa en la cual trabaja, entonces habrá logrado captar la atención de los ejecutivos.